El próximo 12 de agosto millones de personas van a dirigir su mirada hacia el cielo para contemplar uno de los acontecimientos astronómicos más esperados en los últimos años: el eclipse solar total que va a ser visible desde diferentes puntos de España. Un evento de estas características despierta mucha expectación y es una estupenda ocasión para acercar la astronomía a toda la población. No obstante, es importante también tener en cuenta que supone una oportunidad adicional para concienciar del uso de protección adecuada durante la observación del eclipse para prevenir lesiones oculares irreversibles.
Es importante destacar que la protección ocular es fundamental. Observar directamente al Sol sin ningún tipo de protección puede producir daños severos de gran importancia e irreversibles, y por ello se deben utilizar gafas de protección específicas para la observación directa del Sol.
Observar un eclipse requiere una protección específica
La retina no tiene receptores del dolor, por lo que se pueden sufrir lesiones graves sin notar ninguna molestia. Las consecuencias de observar el Sol sin protección pueden ser:
- Retinopatías oculares: Pueden provocar formación de máculas y pérdidas de visión que pueden ser irreversibles.
- Queratitis: La luz ultravioleta produce quemaduras en la córnea.
- Cataratas prematuras.
- Pteridion y pinguécula: Crecimiento anormal de tejido en la conjuntiva y córnea.
- Mayor riesgo de sufrir degeneración macular por la edad.
Para evitar sufrir estas consecuencias al observar directamente al Sol durante el eclipse, no es suficiente con la utilización de gafas de protección solar convencionales, se deben utilizar exclusivamente gafas diseñadas específicamente para la observación directa del Sol y comprobar que cumplen los requisitos establecidos por la normativa aplicable.
¿Por qué no se deben utilizar gafas de protección solar convencionales?
Una idea errónea bastante extendida es pensar que unas gafas de Sol convencionales, incluso de alta calidad, brindan protección suficiente para contemplar un eclipse, pero es totalmente falso.
Las gafas de Sol habituales están diseñadas para reducir el deslumbramiento y proteger frente a la radiación ultravioleta durante actividades cotidianas, como conducir, caminar o practicar deporte al aire libre. Sin embargo, no están diseñadas ni ensayadas para permitir la observación directa del disco solar, ya que su intensidad luminosa y energética supera ampliamente el nivel para el que han sido diseñadas, llegando la radiación igualmente a la retina, con las consecuencias que ya se han comentado.
También existe la idea de utilizar gafas de soldadura. Estas últimas, aunque puedan tener una amplia protección contra la radiación UV, tampoco están diseñadas y ensayadas específicamente para la observación del Sol, por lo que igualmente no van a proporcionar la protección necesaria.
Por tanto, la única opción segura consiste en utilizar gafas fabricadas específicamente para este fin, diseñadas y ensayadas para proteger de ese riesgo específico y conformes con la normativa de referencia.
La importancia de la norma EN ISO 12312-2
Las gafas destinadas a la observación directa del Sol deben ser conformes con la norma EN ISO 12312-2, norma de referencia europea e internacional que establece los requisitos de los filtros empleados en la observación solar.
Esta norma establece las prestaciones ópticas que deben brindar las gafas, como las siguientes:
- Límites máximos de transmitancia:
- Radiación ultravioleta.
- Radiación visible.
- Radiación infrarroja.
- Métodos de ensayo para verificar que las gafas brinden un nivel de protección adecuado.
La norma garantiza que estas gafas reducen la intensidad de la radiación solar hasta niveles que permiten observar el Sol de forma segura, siempre que se utilicen según las instrucciones del fabricante.
Es importante destacar que la norma EN ISO 12312-2 no aplica a gafas de Sol convencionales ni a otros protectores oculares destinados a usos diferentes. Su ámbito de aplicación es exclusivo para las gafas de observación directa del Sol.
Por tanto, recalcamos de nuevo que, cuando se adquieren unas gafas para contemplar un eclipse, una de las primeras comprobaciones que se deben hacer es verificar que se indique expresamente el cumplimiento con la norma EN ISO 12312-2.
¿Cómo comprobar que las gafas de protección cumplen con la norma?
Las gafas de protección para el eclipse, consideradas equipos de protección individual, deben ser cumplir con el Reglamento (UE) 2016/425, que establece una serie de obligaciones destinadas a que la persona que vaya a utilizar el EPI disponga de toda la información necesaria para tener garantías de la seguridad del producto y poder utilizarlo de manera igualmente segura. A continuación, se muestra la información que acompaña al equipo:
- Marcado CE: Es obligatorio e indica que el fabricante cumple con la normativa europea aplicable.
- Referencia a la norma EN ISO 12312-2: Recomendable que se vea claramente, identificando que se cumple con la norma específica para las gafas de observación directa del Sol.
- Identificación del fabricante (nombre, marca, dirección, etc.): Identificados en la gafa o en el embalaje de forma visible y clara.
- Instrucciones de uso, almacenaje y mantenimiento: Cómo utilizar, almacenar y cuidar las gafas de manera segura, según indique el fabricante. Esta información debe estar en castellano, y suele estar disponible en la propia montura de la gafa o en el embalaje.
- Advertencias indicando que no utilizar una gafa con los filtros adecuados para la observación del Sol puede provocar lesiones oculares y sobre si los filtros están dañados se deben desechar. También deben estar en la propia gafa o en el embalaje.
- Fecha de caducidad o período de vida útil. Disponibles en la gafa o en el embalaje.
- Declaración UE de conformidad: Documento mediante el cual el fabricante declara que el producto cumple todos los requisitos esenciales de salud y seguridad establecidos por la legislación europea. Suele estar disponible en formato digital al que se accede mediante una dirección web o código QR impresos en la montura de las propias gafas.
Comprobaciones de estado y uso de la gafa
Además de comprobar la documentación de la gafa de protección, se recomienda también realizar comprobaciones sobre el estado y uso de la gafa, como las que se destacan a continuación:
- Comprobar que el filtro está en buen estado. Ejemplos de defectos que no deberían aparecer:
- Rayaduras.
- Burbujas
- Zonas claras.
- Cualquier otro defecto visible.
- Comprobación previa al uso. Se recomienda hacer comprobaciones como las siguientes:
- No se debe ver nada alrededor, únicamente el Sol cuando se mira fijamente.
- En caso de tener visibilidad (excepto el Sol visto directamente), detectar claridad y/o deslumbramiento, se deben desechar inmediatamente y adquirir unas gafas nuevas.
¿Cómo identificar gafas de dudosa procedencia?
La cercanía de eventos astronómicos como los eclipses suele ir acompañada de un incremento considerable de la oferta de gafas de protección a través de internet, vendedores ocasionales, etc. Por ello, es muy importante extremar las precauciones.
Un producto debería generar dudas cuando se presenten situaciones como las siguientes:
- No se identifica claramente al fabricante.
- Carece de instrucciones e información en español.
- No hace referencia a la norma EN ISO 12312-2.
- Presenta un marcado CE dudoso.
- No facilita el acceso a la Declaración UE de Conformidad.
- Se recomienda también desconfiar de productos que se comercializan sin embalaje.
- Impresión de baja calidad que dificulta la lectura de la información, identificación del fabricante, etc.
- Presentan filtros deteriorados, rayados, perforados, con grietas, manchas, arañazos, etc.
¿En qué establecimientos de confianza se pueden adquirir las gafas?
Tanto las autoridades como las entidades dedicadas a la divulgación científica recomiendan adquirir este tipo de productos en establecimientos que ofrezcan garantías sobre su procedencia, como los siguientes:
- Ópticas.
- Establecimientos y distribuidores especializados en astronomía.
- Museos científicos, planetarios o asociaciones astronómicas.
Comprar unas gafas conformes no consiste únicamente en adquirir un filtro oscuro. Implica adquirir un equipo de protección individual cuya eficacia ha sido evaluada para una aplicación y uso muy concretos para evitar lesiones irreversibles.
Recomendaciones de uso
Tanto las autoridades como las entidades especializadas y científicas indican una serie de recomendaciones de uso de las gafas de protección como los siguientes:
- Ponerse las gafas antes de mirar al Sol.
- No quitarse las gafas mientras se observa el Sol.
- Mantener las gafas puestas durante las fases parciales del eclipse, antes y después de que se haga total.
- Supervisar especialmente a niños, niñas y personas mayores para evitar que miren al Sol sin protección.
- No utilizar gafas dañadas, rayadas, dobladas o antiguas si no se puede comprobar que estén en buen estado y cumplan con la normativa. Ante cualquier duda sobre su estado, no utilizarlas.
- No mirar al Sol con cámaras, prismáticos o telescopios, ya que necesitan filtros solares específicos.
Conclusión
El eclipse solar del 12 de agosto será una oportunidad para disfrutar un fenómeno astronómico espectacular. Sin embargo, la emoción por observar este acontecimiento no debe provocar que se descuide la protección de un órgano tan sensible como el ojo.
Elegir unas gafas específicas para la observación directa del Sol conformes con la norma EN ISO 12312-2, adquirirlas únicamente en establecimientos de confianza, comprobar que incorporan la información y documentación necesarias, revisar el estado de los filtros antes de utilizarlas y seguir las instrucciones del fabricante, son medidas sencillas de pocos minutos que pueden evitar lesiones oculares permanentes.
En materia de protección ocular no existen alternativas ni atajos. La única manera de disfrutar plenamente del eclipse es hacerlo con un equipo de protección adecuado y utilizando las gafas conforme a las indicaciones del fabricante. Un eclipse dura unos minutos; la salud de tus ojos, toda la vida.





